10 Consejos para hablar de sexo con tus hijos

Valora este artículo
(1 Voto)
Enviar a meneame.net
Compartir por Email

10 Consejos para hablar de sexo con tus hijos

La sexualidad forma parte de nuestras vidas, pero cuando se trata de hablar de sexo todo se vuelve tabú y, a menudo, nos cuesta bastante emprender una conversación con nuestros hijos. Hoy te ofrecemos algunos consejos para que esta charla os resulte de lo más natural.

La sexualidad es uno de los temas que más cuesta abordar a los padres. En general, hablar de sexo es complicado en nuestra sociedad, en la que las relaciones sexuales todavía están relegadas a un terreno íntimo y secreto. Es lógico que hacerlo con nuestros hijos nos pueda provocar un poco de vergüenza.

A pesar de que exista una buena comunicación entre padres e hijos, la educación en sexualidad de los niños se hace igualmente difícil. Tus consejos son más valiosos para ellos de lo que imaginas. Por eso, no deberíais dejar este tema únicamente en manos de la educación que reciben en los colegios.

De todos modos, hablar de sexo no consiste en explicar a tus hijos cómo funciona el sistema reproductor, sino más bien crear un ambiente propicio para que podáis abordar sus inquietudes y preguntas acerca de su propia sexualidad.

Lograr esa confianza con los niños requiere de paciencia y comprensión, y eso no se consigue en una charla de diez minutos. Hay que crear un ambiente de naturalidad, con una actitud dialogante, en el que puedan sentirse lo suficientemente cómodos para consultarnos.

Por eso, y para hacerte este momento más fácil, hoy te dejamos estos 10 consejos que te serán muy útiles con tus hijos:

1.    No esperes demasiado para abordar el tema

Te será más fácil llegar a los difíciles momentos de la adolescencia si tratáis estos temas con naturalidad desde que son pequeños. Debemos ajustar la información que les suministramos a la edad que tienen, pero es importante no dejar estos temas para "cuando seas mayor".

Los niños, y sobre todo las niñas, alcanzan la adolescencia mucho antes de lo que solíamos hacerlo nosotros, y suelen interesarse por el sexo bastante temprano, aunque sólo sea para explorar su propia sexualidad.

Es mejor que seas tú quien les oriente sobre sexo y sexualidad. Así que adelántate e investiga sobre su nivel de conocimiento acerca del tema y sus curiosidades.

2.    Hazle sentirse cómodo

Si te muestras abierta a responder sus preguntas desde que son muy pequeños, te será más fácil hablar de sexo con ellos. No olvides que la etapa de la adolescencia puede poner muchas barreras en la comunicación entre padres e hijos, por lo que es importante dialogar con ellos de forma constante y sobre temas variados para poder abordar con naturalidad otros más complicados.

Se sentirá más cómodo si le hablas de tus propias experiencias cuando tenías su misma edad, explícale que a ti también te avergüenza la situación, pero que hablar de sexo le ayudará a entender muchas cosas, a sentirse mejor con su cuerpo y a verse a sí mismo de otro modo.10 Consejos para hablar de sexo con tus hijos

3.    Habla de sexo con naturalidad

Debes abordar la sexualidad con normalidad desde que el niño es pequeño para que se sienta cómodo.

Cuanto más normal sea la conversación, más posibilidades tendrás de éxito. Ten en cuenta que la mayoría de las veces que te pregunte, tenga la edad que tenga, lo que necesita no es precisamente información técnica o detallada, sino más bien una respuesta sencilla que le tranquilice o despeje sus dudas.

No te pongas nerviosa y respóndele con normalidad, sin utilizar tecnicismos ni ser demasiado explícita. Explícale lo que no entienda como lo harías con cualquier otro tipo de pregunta, ajustándote siempre a sus niveles de comprensión.

4.    Ayúdate con recursos educativos

Estaría bien que lo supieses todo sobre sexo y pedagogía, pero seguramente no sea así, por lo que puedes utilizar tutoriales y guías explicativas sobre educación en sexualidad para que te sea más fácil aprender y recordar algunos conceptos, y saber de qué hablar exactamente sin dejarte nada atrás.

Hazte con algunos folletos y dáselos para que los lean. Seguramente todo esto te dé la oportunidad de hablar sobre cuestiones más concretas y personales.10 Consejos para hablar de sexo con tus hijos

5.    Ayúdales a dejar de sentirse raros

La pubertad es una época dura: no son niños, no son adultos, y por si fuera poco estar viviendo en tierra de nadie, los cambios en su cuerpo se suceden de forma vertiginosa y bastante antiestética.

Explorar su cuerpo se convierte en un juego oculto que todos conocemos, y no hay por qué dejarle seguir viviendo esta etapa con culpabilidad o con la sensación de que son los únicos que han vivido estas experiencias.

Todos nos hemos sentido así durante esta época de la adolescencia, aunque no queramos recordarla. Haz un poco de memoria y háblale de cómo te sentías en esa época, tus dudas y tus miedos. También, de cómo pasaron de largo, de que los momentos malos también vienen acompañados de otros mejores, y de que es normal ser y sentirse diferente.

6.    No seas demasiado inquisitiva

Los niños tienen su propio ritmo y su derecho a la intimidad, así que si les preguntas demasiado o sólo lo que tú quieres saber es probable que pronto se cierren en banda y la conversación se convierta en un monólogo o se llene de mentiras.

La confianza se gana día a día, por lo que lo más recomendable es que empieces con preguntas abiertas al principio y dejes los temas complicados para cuando el niño se haya vuelto menos receloso y más confiado.

7.    Fomenta la naturalidad

El tipo de preguntas que les hacemos también pueden influir en el tipo de respuestas que obtengamos. Usa preguntas del tipo ¿y qué piensan tus compañeros de clase sobre tener relaciones sexuales? o ¿hablas de este tema con alguien más?

Son preguntas que fomentan una conversación, y seguramente le resulte más fácil hablar de lo que le rodea que de sí mismo. Te servirán para iniciar un diálogo en el que te resultará más fácil tomar el pulso de la situación y saber a lo que te enfrentas.

8.    Asegúrate de que el interés en la conversación es mutuo.

Asegúrate de que te está escuchando cuando le hablas. Este tipo de situaciones embarazosas pueden hacer que su atención se centre más en cuándo vas a terminar que en lo que le estás diciendo.

Para establecer un diálogo, la conversación debe fluir. Esto es que no debes seguir un guión, sino centrarte en sus preguntas e intereses sobre determinados aspectos de la sexualidad. No te preocupes si algo se te queda en el tintero, seguro que pronto podrás volver a iniciar una nueva conversación sobre sexualidad en la que incluir tus recomendaciones.

Escoge el momento adecuado para iniciar una charla sobre educación en sexualidad. Es fundamental que se encuentre relajado y comunicativo. Usa las preguntas abiertas y sé sincera.

Aprovecha la ocasión para hablarle de sexo tal y como tú quisieras que lo hubiesen hecho contigo, para que la conversación fluya y no se convierta en una clase magistral o un monólogo sobre tus experiencias sexuales.

9.    No centres la conversación en el embarazo y las enfermedades de transmisión sexual.10 Consejos para hablar de sexo con tus hijos

Estos temas no les interesan en absoluto, y perderás su atención en menos de lo que piensas. Piensa que es mejor dejar estos temas para más adelante y empieza por aspectos más positivos y agradables de su sexualidad. Así, es más probable que sean ellos quienes empiecen a interesarse por los riesgos que conllevan las relaciones sexuales.

Seguramente ellos recuerden mejor que tú cuestiones fisiológicas que habrán estudiado en el colegio, pero lo que no tienen es la experiencia y la madurez que tú puedes aportar a esta conversación.

10.    Sé accesible a sus preguntas

No te cierres en banda si te escandaliza o no sabes de qué te está hablando, a no ser que quieras que, la próxima vez que quiera consultarte algo, se lo piense dos veces.

Aunque en tu interior la rabia o el desconcierto te dominen, intenta mostrarte calmada y natural a la hora de responder sus preguntas. Si no conoces la respuesta, no te inventes lo primero que se te ocurra o evites la respuesta. Quizás podáis resolver vuestras dudas juntos. Fomentarás la confianza y también el respeto que te tiene.

Sé directa y honesta, pero también tolerante. La comprensión es un arma muy provechosa para tratar con adolescentes. Te será muy útil armarte de paciencia y pensar que tan solo es una etapa que pasará muy pronto.

Recuerda que nosotros somos los responsables de la educación sexual de nuestros hijos. De ella depende que disfruten de su sexualidad de manera responsable y segura. Esperamos que estos consejos te hayan servido de algo y el sexo ya no sea un tema tabú en tu familia.

Visto 1306 veces
Carol

Carol