La obesidad infantil

Valora este artículo
(1 Voto)
Enviar a meneame.net
Compartir por Email

Obesidad Infantil

El aumento de la obesidad infantil ha alcanzado niveles preocupantes en las últimas décadas. Uno de cada cinco niños en nuestro país presenta problemas de sobrepeso, y la previsión para los próximos años no es demasiado optimista.

Las causas

La obesidad infantil tiene, para la OMS, dos causas sociales:

  1. Una dieta malsana, compuesta por alimentos hipercalóricos con demasiadas grasas y azúcares. Estos alimentos tienen pocas vitaminas, minerales y demás nutrientes naturales.
  2. Una escasa actividad física. El sedentarismo de nuestras actividades recreativas, los medios de transporte y la creciente urbanización hacen que nuestros hijos hagan poco ejercicio.

Nuestros hábitos alimentarios y nuestras costumbres han cambiado mucho durante los últimos años. La obesidad infantil, salvo excepciones, aparece cuando el niño ingiere muchas más calorías de las que necesita.

Una dieta sana y variada

Para prevenir la obesidad infantil no hay nada mejor que incluir en nuestra dieta una amplia variedad de productos y nutrientes.

No olvides que los niños repiten e imitan nuestros hábitos y costumbres. Si nuestra dieta incluye frutas, legumbres y cereales integrales, es mucho más probable que acepten estos alimentos en la suya.

  1. Ofrécele fruta entre horas y no compres dulces o bollería.
  2. Compra pan integral, aunque sólo sea de vez en cuando: es más rico en nutrientes y mucho más natural.
  3. Sustituye la carne roja por pollo o pavo y acostúmbrate a cocinar cada vez con menos aceite: mejor a la plancha que frito.
  4. Comed en familia siempre que podáis: en calma, sin tele y disfrutando el momento.

El desayuno es fundamental

Es una buena costumbre que debemos recuperar para prevenir la obesidad infantil. Más comidas y menos cantidad son la clave de una dieta sana y saludable.

De igual modo que un coche no puede arrancar sin combustible, tu cuerpo tampoco rendirá bien si no le llenas el depósito por la mañana. Tus hijos, que además están creciendo, necesitarán ese aporte nutritivo mucho más. Si se acostumbran a desayunar contigo, seguramente lo harán toda la vida. Ofréceles fruta a media mañana y para merendar, y no te preocupes si comen o cenan menos.

Más ejercicio

Un buen paseo diario con nuestros hijos puede estar lleno de pequeñas aventuras y momentos agradables. En vez de utilizar el coche, podemos ir caminando hasta el cole, el parque, o bajarnos del bus algunas paradas antes de nuestro destino. Si el tiempo acompaña, un rato en el parque para jugar y merendar será lo mejor.

Organiza actividades en familia que les hagan moverse, siempre que puedas. El ejercicio no es sólo bueno para prevenir la obesidad infantil y para mejorar su salud en general, es fantástico para su mente y su desarrollo intelectual.

Visto 1552 veces
Emma

Emma