Deliciosos y coloridos Macarons

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Se han puesto de moda los Macarons, ¿por qué será? Delicados y sorprendentes, estos pequeños dulces tienen su truco y a veces no salen a la primera. Tranquila, no tendrás que hacer un curso de Macarons, para que te queden impecables, porque hoy te explicamos paso a paso cómo hacer Macarons con esta receta fácil y deliciosa.

Los Macarons son unos pequeños pastelillos de origen francés formados por dos galletas crujientes de almendra y merengue que se rellenan de ganache o crema, combinando los colores y los sabores para hacerlos aún más sorprendentes. Su sabor y su textura son deliciosas, crujientes y muy suaves a la vez, pero quizás su encanto resida en que, aunque es una receta muy fácil, hay que seguir las instrucciones a rajatabla para conseguir unos Macarons perfectos.

Ingredientes de los Macarons

  1. 60 gr harina almendra
  2. 140 gr de azúcar glass
  3. 2 claras de huevo
  4. 2 cucharadas de azúcar
  5. 1 pellizco de sal Ingredientes del relleno
  6. 100 gr de chocolate blanco
  7. 100 ml de nata para montar (1/2 brick pequeño)
  8. 30 gr de azúcar
  9. 30 gr de mantequilla
  10. Colorante alimentario rojo, azul y amarillo

Preparación del relleno

Debes preparar el relleno de chocolate blanco el día anterior, fundiendo el chocolate con la nata a fuego medio. Cuando esté bien uniforme puedes añadir el azúcar, la mantequilla y el color escogido. Mézclalo bien y resérvalo en la nevera un mínimo de 8 horas.

Preparación de los Macarons

Tamiza el azúcar glass con la harina de almendra dos veces. Resérvalo en un lugar seco. Separa las claras de las yemas, y monta las claras con el azúcar y el pellizco de sal en un bol amplio bien seco y limpio. Puedes usar unas varillas eléctricas o hacerlo a mano con un poco más de paciencia, pero deben quedar bien firmes, es decir, que no deben caerse cuando le des la vuelta al bol.

Tamiza la harina de almendra y el azúcar sobre las claras. Añade el colorante que hayas escogido. Con ayuda de una espátula de silicona debes mezclarlo todo despacio y con cuidado. Este paso es, como todos los de esta receta, muy importante, así que debes poner especial cuidado en no mezclar demasiado ni hacerlo demasiado rápido:

  1. La espátula debe moverse de manera envolvente, pasándola por los laterales del bol como si estuvieses rebañándolo, y sólo de vez en cuando, por el medio.
  2. La masa no debe perder aire, por lo que debes ser delicada y hacerlo muy despacio, ya que si lo haces muy rápido los macarons se desparramarán sobre la plancha del horno.
  3. No mezcles demasiado. Cuando la mezcla esté firme y uniforme, para. Tendrás que dar unas 30 o 40 vueltas con la espátula, y lo que al principio parece una masa polvosa se convierte en una suave mousse.

Prepara una manga pastelera e introduce la mezcla con la espátula y mucha delicadeza.

Pon un papel sulfurizado sobre las bandejas de horno y usa la manga pastelera para dejar pequeños botones planos. Si la masa está firme tendrás que apretar un poco la manga y levantarla de golpe cuando el macaron tenga el tamaño deseado, y quedará un leve pico en la parte central de la masa.

Cuando la bandeja esté completa, levántala y déjala caer sobre la encimera para que desaparezca el pico y las burbujas de aire. Deja reposar los Macarons hasta que la corteza se reseque.

Si tocas los Macarons con un dedo cuando los pongas sobre la bandeja, la masa se quedará pegada a tu dedo. Los Macarons no podrán ir al horno hasta que puedas apoyar el dedo y el macaron se abombe sin quedarse pegado en absoluto. 

Esto es imprescindible para que aparezca la característica "puntilla" de los Macarons, ya que es la señal de que están secos e impermeables por fuera, y el calor hará el resto, calentando el interior del macaron que borboteará por los laterales de la base.

Si tus macarons no se secan en media hora, es posible que haya demasiada humedad en tu cocina. Pásales el secador de pelo a media potencia y conseguirás que la superficie de tus macarons se seque en menos de 5 minutos.

Hornéalos a 160º sin ventilación, entre 10 y 15 minutos, sin pasarte para que no cambien los colores. Si están listos, se despegarán del papel con facilidad cuando se enfríen. Si no, puedes volver a hornear otros 2 o 3 minutos y volver a comprobar. Despégalos del papel y rellénalos con la crema de chocolate blanco.

Puedes conservarlos en la nevera cerrados herméticamente: si consigues que te sobre alguno, comprobarás que los Macarons aún estarán más ricos cuando pasen unos días.

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Emma

Emma

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