El niño a los 4 años

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El niño a los 4 años

El cumpleaños de tu hijo se acerca, pronto cumplirá 4 años y está impaciente por celebrar su fiesta. Los amigos, la tarta, los juegos, los regalos…, todo este año será diferente: ha dejado de ser un bebé para convertirse en un niño.

Parece mentira que haya crecido tanto y tan rápido en estos últimos 4 años. A esta edad los niños alcanzan un nivel de desarrollo psicomotor que los hace mucho más independientes y autónomos.

Mide el doble que cuando nació, y pesa 6 veces más. Comer, vestirse, lavarse las manos, ir al baño, explicarse, hacer amigos o tomar decisiones son algunas de las cosas que ya puede hacer solo. A lo largo de este año aprenderá aún muchas más:

Sus primeras conversaciones

El vocabulario de los niños de 4 años se acerca ya al millar de palabras, y su desarrollo psicomotor ha mejorado su capacidad para comprender conceptos abstractos como orientación, cantidad, temporalidad, afirmación, negación o condicionalidad, entre otros.

Esto les permitirá encadenar varias frases de cuatro o cinco palabras, que tendrán cada vez más sentido. Empezarán a subordinar, a enumerar, a razonar, a usar palabras que no comprenden o inventarlas, a utilizar los adverbios con más soltura…

En definitiva, les encantará jugar con las palabras y utilizarlas para expresar qué sienten, qué les gusta, qué quieren hacer, qué han hecho y, por supuesto, qué les gustaría hacer.

Tu pequeño ya se da cuenta de todo y le encanta expresarlo. Por eso, debes tener cuidado con lo que escucha: puede repetirlo cuando menos te lo esperas, especialmente si son palabras malsonantes o secretos de familia.

Sus primeros amigos

Los niños de 4 años pasan más tiempo jugando con sus amigos y empiezan a definir su posición en el grupo, aunque se vuelven más egoístas y caprichosos.

Notarás también una gran evolución en sus habilidades sociales cuando empiecen a ir al cole, aunque hayan ido antes a la guardería.

El colegio les enseñará a respetar a sus compañeros, a colaborar y a compartir. Esto contribuirá a mejorar sus relaciones con otros niños y les dará más facilidad para hacer nuevos amigos.

Es también en este momento cuando empiezan a mostrar preferencias por uno de sus progenitores, mostrándose egoísta y caprichoso con sus afectos.

En el caso de los niños, es común que asuman la protección de la madre, enfrentándose o reprendiendo al padre. Las niñas pueden llegar a rivalizar con sus madres por el cariño de su progenitor. Es una muestra de su desarrollo psicosocial, su modo de posicionarse en la sociedad.

Soy rebelde

Tu hijo ha aprendido muchas cosas y se siente capacitado para decidir. Es bueno que le des cada vez mayores responsabilidades y te mantengas firme para que tenga claro quién manda, aunque tomar decisiones es bueno para su autonomía, independencia y seguridad en sí mismo.

También verás que sus rabietas son ahora menos frecuentes pero más escandalosas. Los niños de 4 años tienen las mismas ansias de independencia e incapacidad para gestionar sus emociones que un adolescente en miniatura.

Puede que utilicen expresiones desagradables e hirientes en sus enfados. “No te quiero”, “te odio” o “te voy a matar” son algunas de las más comunes. Puede llegar a mostrar su enfado con agresividad o travesuras. No te enfades con él ni se lo tengas en cuenta. Tampoco le preguntes por qué lo hace: no lo sabe.

Se trata de una etapa más de su crecimiento y se solucionará cuando aprenda a gestionar sus emociones y asumir su frustración, ira o enfado. Ayúdale alejándole del conflicto y razona con él cuando esté más tranquilo.

La imaginación al poder

En esta etapa, la imaginación de los niños es desbordante. Te hará reír, te sorprenderá, a veces incluso te preocupará, pero es el modo que los niños de 4 años tienen de desarrollar muchas de sus capacidades de razonamiento, aún sin límites.

También tiene mayor capacidad de concentración, se entretiene durante más tiempo jugando, interactúa más con sus juguetes, fabula historias, inventa canciones y experimenta nuevos miedos.

Ya soy mayor

Con sus sentidos a pleno rendimiento, la información que reciben nunca es suficiente. Si hasta ahora había hecho preguntas, ten por seguro que ahora hará muchas más.

El mundo es un lugar complejo y los niños deben comprenderlo para poder situarle en él. Para evitar que se sientan confusos, necesitan rutina, paciencia y comprensión:

  1. Es hora de que empiece a colaborar con las tareas del hogar, con rutinas sencillas como recoger su dormitorio, poner la mesa, ayudarte con la comida…
    Esto le ayudará a responsabilizarse, mejorando su desarrollo psicomotor y su autonomía.
  2. Sé firme con el horario y cuéntale qué va a ocurrir a lo largo del día. Ahora que entiende mejor el tiempo, las rutinas le darán la seguridad de saber qué viene a continuación.
  3. Aunque ya puede controlar mejor sus esfínteres, es normal que tenga accidentes a menudo. Ten paciencia, insiste, explícale la importancia de la higiene y enséñale a lavarse los dientes, limpiarse y lavarse las manos.
  4. La siesta ha desaparecido o es muy corta. Durante el día está mucho más activo, corriendo, trepando, bailando o saltando. El niño a los 4 años
    En estos momentos el ejercicio físico diario es imprescindible, y el parque infantil será su lugar preferido.
  5. Aprovecha su curiosidad para proponerle juegos que mejoren su habilidad y estimulen su imaginación, como leer cuentos, aprender palabras nuevas, recortar con tijeras, colorear, escribir, dibujar, construir con cubos o jugar con plastilina.
    En Escuela en la nube encontrarás algunas actividades para niños de 4 años que mejorarán su habilidad manual.

La evolución de los niños varía mucho de unos a otros. Puede que tu hijo ya haya alcanzado alguno de estos hitos o tarde un poco más. Su desarrollo psicomotor se desenvuelve de manera global y no tardarás en verle cada vez más ágil e independiente.

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Emma

Emma