Las alergias primaverales en niños

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Con la llegada de la primavera, la alergia al polen aumenta su incidencia de modo alarmante. Para que puedas combatir mejor sus síntomas, te vendrá genial nuestra pequeña guía con todo lo que necesitas saber sobre alergias primaverales.

 

Las alergias son cada vez más frecuentes en los niños, tanto en el caso de las alimentarias, como la celiaquía o la intolerancia a la lactosa, como en el de las alergias primaverales.

Según las previsiones de la Sociedad española de alergología e inmunología clínica (aquí podrás consultar la previsión de polen), los índices de alérgenos este 2016 podrían superar a los del pasado año, que habían sido ya extraordinariamente altos.

Además, el catálogo y la incidencia de las alergias primaverales han aumentado considerablemente. ¿Preparada para combatirlas?

Principales síntomas de las alergias primaverales

La mayoría de las alergias primaverales se manifiestan a través de los mismos síntomas, que pueden depender del alérgeno que las provoca:

  1. Rinitis alérgica. Es la reacción más frecuente en niños, y a menudo suele presentarse acompañada de otras enfermedades sistemáticas, en especial la conjuntivitis, pero también la dermatitis atópica y el asma.
    Sus principales síntomas son la irritación de la mucosa nasal, con los consiguientes estornudos, y el goteo constante de la nariz.
  2. Dermatitis atópica. Esta enfermedad de la piel provoca escozores, descamación, urticaria e irritación de la piel, generalmente cuando se pone en contacto con el alérgeno. Aunque es una de las manifestaciones menos frecuentes de las alergias primaverales, es un indicador bastante claro de su presencia.
  3. Asma. Esta enfermedad respiratoria está provocada en la mayoría de los casos por reacciones alérgicas, y sus principales síntomas son sensación de ahogo, tos y opresión en el pecho.
  4. Conjuntivitis. Los picores en los ojos, el lagrimeo constante y el enrojecimiento de las pupilas suelen ser síntomas bastante evidentes de que tu pequeño es alérgico. Es importante acudir al pediatra y determinar cuanto antes el factor que la provoca para inmunizarle correctamente.

Consejos para prevenir las alergias primaverales

Cuando la primavera se acerca, las condiciones ambientales propician la aparición de la alergia al polen. Si quieres evitar complicaciones y crisis alérgicas, te vendrán de maravilla estos consejos:

  1. Las alergias primaverales suelen aparecer a partir de los 5 años: pon especial atención a los síntomas a estas edades, y consulta inmediatamente al médico si los síntomas se agravan.
  2. Las tardes y los días secos son los momentos más propicios para las crisis alérgicas, así que evita los juegos en lugares abiertos o zonas verdes en estas ocasiones, ventila tu casa por la mañana y usa el aspirador siempre que puedas.
  3. La alergia al polen alcanza su punto álgido desde marzo hasta junio, aunque los niveles varían cada día según las condiciones ambientales de tu zona. Puedes consultarlo en Pólenes y en la Alergo Alarm, la App para el móvil de la Sociedad española de alergología e inmunología clínica, disponible para iOS y Android. Las alergias primaverales en niños
  4. Para evitar picores e irritación de los ojos, lo más recomendable son unas gafas de sol homologadas.
    El suero fisiológico, que puedes llevar en cómodas minidosis, también te puede resultar muy útil.
  5. Para los escozores provocados por la dermatitis atópica, tu pediatra puede recetarte una crema suave con corticoides mientras encuentran la causa y el tratamiento de la alergia.

Tratamiento para las alergias primaverales

Más de la mitad de las alergias primaverales en niños provocan rinitis alérgica, y la mitad de los casos están asociados a otras patologías del mismo tipo.

Por este motivo, administrarle el tratamiento más adecuado es fundamental para evitar que la vida de tu pequeño se complique cada vez que se acerca la primavera.

Los antihistamínicos y corticoides son muy eficaces para aliviar los síntomas, desde la urticaria y los molestos picores de nariz hasta el asma, pero no sirven para curar la enfermedad.

El modo más efectivo para hacer desaparecer las alergias primaverales y sus posibles complicaciones es la inmunoterapia, que es, curiosamente, el tratamiento menos prescrito en nuestro país, en clara desventaja con algunos tan cercanos como Francia o Italia.

Afortunadamente, esta tendencia está cambiando, y cada vez son más los alergólogos que aplican la inmunoterapia como tratamiento para la alergia al polen. Con la inoculación de pequeñas cantidades de alérgenos a lo largo de un período de tiempo más o menos largo, son muchos los pacientes que ven cómo desparece la alergia.

También es importante la evolución de los métodos de detección de alérgenos, como la rinometría acústica, que sustituye los tradicionales pinchazos por la estimulación de la nariz, un método sencillo pero muy efectivo para determinar el motivo real de la alergia.

La alternaria, el alérgeno de moda

La mayoría de las alergias primaverales están causadas por el polen, pero en los últimos años no sólo ha aumentado su incidencia, sino que sus síntomas han tendido a agravarse.

Por si eso fuera poco, las esporas de la alternaria, y que hasta ahora no había llamado la atención de los alergólogos, afectan ya a un 15% de la población.

La alternaria es un hongo que habita en las plantas y, a pesar de que esta alergia suele afectar a los que sufren de alergia al polen, poco tienen que ver entre sí:

  1. La alternaria tiene un mayor período de incidencia que el polen, ya que el hongo libera mayor cantidad de esporas entre 20º y 30º. Así, además de tener su punto álgido desde abril hasta julio, tiene un repunte entre septiembre y noviembre.
  2. Los momentos críticos, en los que se registran más ingresos en urgencias por alternaria, son los días de tormenta, los cambios bruscos de tiempo y los días posteriores a las lluvias.
  3. Afecta más a los niños que a los adultos, con peor diagnóstico que las alergias al polen de las gramíneas y el olivo.
  4. Mientras que la alergia al polen suele provocar rinitis alérgica, la alternaria se asocia a cuadros de asma y rinoconjuntivitis.

La buena noticia es que la vacuna para la alternaria ha conseguido excelentes resultados, curando la alergia en la mayoría de los casos.

La llegada de la primavera es el motivo de preocupación de, cada vez, más padres. No dejes que las alergias te amarguen el buen tiempo y mantenlas a raya con nuestros consejos y las prescripciones de tu alergólogo.

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Emma

Emma