Depresión posparto

Valora este artículo
(6 votos)
2550
Depresión posparto

¿Acabas de ser madre y, en vez de estar feliz y contenta, te sientes triste y con ganas de llorar? Seguramente estos sentimientos de tristeza te resultarán extraños en un momento tan esperado y dichoso, pero no debes preocuparte: es la depresión postparto y desaparecerá en unos días.

Sentirse triste, desbordada, atemorizada, desganada y sin apetito es muy común tras haber dado a luz. También es probable que te preguntes si serás capaz de criar a tu hijo, si lo quieres o si serás buena madre.

La depresión posparto o depresión postnatal es una forma de depresión leve y transitoria que afecta a más de la mitad de las mujeres tras el parto.
Suele durar unos pocos días y también es conocida como "Baby Blues". Se caracteriza por una tristeza inexplicable, falta de concentración y energía, ansiedad y llantos espontáneos.

Ya sea por un desajuste hormonal o por una reacción adaptativa, parece lógico que el cuerpo necesite su tiempo para adecuarse a un nuevo ritmo de vida agotador, mientras se recupera de los cambios físicos y psicológicos que tienen lugar después del parto. Los niveles de estrógenos (esta hormona, entre otras cosas, afecta directamente a tu estado de ánimo) descienden bruscamente. Tu predisposición genética a estados depresivos o haber tenido un parto difícil, pueden facilitar la aparición de la depresión postnatal.

Los sentimientos de culpa y el desvalimiento desaparecerán cuando tu cuerpo y tu mente asuman las responsabilidades y retos que supone la maternidad. Pero un poco de descanso y ayuda con el recién nacido también pueden favorecer tu recuperación y puede que comiences a disfrutar de la maternidad cuanto antes. El apoyo y la comprensión de los que te rodean son fundamentales para superar la depresión posparto.

Lo más usual es que la depresión posparto desaparezca sin dejar rastro en un par de semanas. Sin embargo, debes consultar con el médico si los síntomas depresivos no remiten o aparecen otros nuevos como la irritabilidad, el insomnio, la baja autoestima o la pérdida de apetito.

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias mediante el análisis de tus hábitos de navegación. Si continuas navegando, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar tus preferencias de privacidad u obtener más información a continuación.